Esta tarde, el plantón magisterial de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en Oaxaca inició su desmantelamiento tras 26 días de paro laboral. Esta situación, que comenzó el 25 de mayo en el Zócalo de la capital, afectó a comerciantes y ciudadanos, pero ahora se abre la puerta para la reactivación económica y el regreso a la normalidad educativa.
Los docentes de la Sección 22 tomaron la decisión de levantar el paro tras llevar a cabo una consulta entre sus miembros. De los casi 16 mil votantes, 12 mil 818 optaron por terminar con el plantón, mientras que 3 mil 594 decidieron mantenerlo. Con esta votación, la comunidad educativa de Oaxaca estará de regreso a las aulas a partir del próximo lunes 22 de junio, un alivio tanto para estudiantes como para padres de familia que esperaban la reanudación de las actividades escolares.
En un comunicado oficial, la Sección 22 destacó que, aunque se concluye esta fase de movilización, el magisterio continuará persiguiendo sus demandas fundamentales, entre las que destaca la lucha por la abrogación de la Ley del ISSSTE. Este enfoque indica que el diálogo y las acciones hacia el Gobierno de México seguirán siendo parte integral de su estrategia.
No obstante, el impacto de este movimiento no solo fue en el ámbito educativo. Durante el paro, muchos comerciantes locales reportaron pérdidas económicas significativas debido al plantón. Además, la toma de la terminal de Pemex generó desabastecimiento de combustible, afectando a al menos 20 estaciones de servicio en la capital oaxaqueña y áreas vecinas.
Con la retirada de las carpas y casas de campaña, el Zócalo de Oaxaca y más de 30 calles del Centro Histórico recuperan su actividad usual, ofreciendo una sensación de normalidad después de semanas de tensión.
