El gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, negó categóricamente, en una reciente conferencia de prensa, las afirmaciones sobre la revocación de su visa estadounidense, mostrando su documento migratorio vigente. Esta situación, que podría generar inseguridad y desconfianza entre los ciudadanos, se centra en denuncias que lo vinculan con actividades delictivas, las cuales él califica de infundadas.
Villarreal se defendió de un reportaje en el que se afirmaba que había ingresado a Estados Unidos con un permiso especial, reiterando que jamás ha recibido notificación de cancelación o restricción de su visa por parte de las autoridades migratorias de ese país. Además, refutó cualquier relación con el crimen organizado y en particular, con el huachicol, una práctica que afecta a muchas comunidades al comprometer la seguridad y la economía local.
El gobernador expresó con firmeza que su trayectoria política está alejada de hechos ilícitos y enfatizó su compromiso con el pueblo de Tamaulipas y con las instituciones de México. “No he cometido delito alguno, no tengo relación con organizaciones criminales y mi única lealtad está con la democracia”, afirmó. Estas declaraciones buscan reafirmar su posición ante la ciudadanía, que busca claridad y honestidad en sus líderes.
