El Reino Unido ha retirado a todo su personal de Irán por motivos de seguridad, mientras su embajada en Teherán mantiene operaciones de forma remota, según informó el Foreign Office. La decisión afecta directamente a los servicios consulares y a los ciudadanos británicos en la región.
El movimiento diplomático coincide con la llegada a la costa israelí del portaaviones estadounidense USS Gerald R. Ford, integrado en un despliegue militar en Oriente Medio vinculado a la posibilidad de una acción contra Irán. Varios países han procedido asimismo a evacuar o advertir a sus nacionales ante el aumento de tensiones.
El Foreign Office desaconseja viajar a Irán en cualquier circunstancia y alerta de que los ciudadanos británicos y los británico-iraníes con doble nacionalidad enfrentan un riesgo muy alto de arresto, interrogatorio o detención. La recomendación implica limitaciones en la movilidad y la disponibilidad de asistencia consular en el país.
La embajada de China en Irán ha pedido a sus ciudadanos reforzar las medidas de seguridad y abandonar el país lo antes posible, citando las amenazas militares y el despliegue estadounidense, el mayor en la zona desde la invasión de Irak. Esa advertencia refleja la preocupación internacional por la escalada de presencia militar en la región.
En Jerusalén, la embajada de Estados Unidos autorizó la salida de personal no esencial del gobierno y de sus familiares por «riesgos de seguridad» y recomendó considerar la salida de Israel mientras haya vuelos comerciales disponibles. La representación advirtió además que, por incidentes recientes, podría restringir o prohibir temporalmente los desplazamientos de empleados y sus familias a determinadas zonas, incluidas la Ciudad Vieja de Jerusalén y Cisjordania.
Fuente: contactonoticias.com.mx
