Las diferencias entre Tokio y Washington sobre el destino de los 550 mil millones de dólares que Japón se comprometió a invertir en virtud del acuerdo comercial podrían tener un impacto directo en empresas, empleos y aranceles en Estados Unidos. Ese eventual efecto local es lo que motiva la prisa de las negociaciones.
El ministro de Industria de Japón, Ryosei Akazawa, reconoció en Washington que persisten «diferencias significativas» sobre cómo se materializarán esas inversiones y anunció que se acelerarán las conversaciones.
Akazawa se reunió con el secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, y ambos sostuvieron «conversaciones en profundidad», según informó el Ministerio de Industria y mensajes difundidos en la red social X.
Las partes acordaron intensificar la coordinación para concretar la primera ronda de inversiones antes del viaje de la primera ministra nipona a Estados Unidos, donde está prevista una reunión con el presidente estadounidense.
Aunque el acuerdo reduce los aranceles al 15% en lugar del 25 amenazado anteriormente, sigue sin definirse la forma específica que adoptarán los desembolsos comprometidos por Tokio.
Además, la negociación se produce en un contexto de tensión comercial ampliada: el presidente de Estados Unidos advirtió que podría volver a aumentar aranceles al 25% sobre algunos productos si percibe demoras en la aprobación parlamentaria de pactos de otros socios, como el de Corea del Sur, que contempla inversiones por 350 mil millones de dólares.
Fuente: contactonoticias.com.mx
