En Corea del Sur, la agencia de inteligencia nacional informó a legisladores que la hija adolescente de Kim Jong-un está a punto de ser designada sucesora, una decisión que tendría impacto directo en la seguridad y la política regional y ampliaría la dinastía familiar a una cuarta generación.
El Servicio Nacional de Inteligencia formuló esa evaluación en el contexto del próximo congreso del Partido de los Trabajadores, donde se espera que el líder norcoreano exponga sus prioridades y adopte medidas para reforzar su control.
En una sesión informativa a puerta cerrada, funcionarios del NIS dijeron que vigilan si la hija —identificada públicamente como Kim Ju Ae y estimada en torno a los 13 años— aparece junto a su padre ante los delegados del congreso, según un legislador presente.
Desde su primera aparición pública en una prueba de misiles, la niña ha acompañado a Kim en actos cada vez más visibles, incluidos ensayos de armamento, desfiles militares e inauguraciones de fábricas.
Viajó con él a China durante una cumbre con el presidente chino, un gesto de alto perfil que aumentó su visibilidad internacional y alimentó las especulaciones sobre su futuro político.
Las conjeturas se intensificaron tras su participación, junto a sus padres, en la visita de Año Nuevo al mausoleo de Kumsusan, un lugar de gran significado simbólico para la familia dirigente y para la narrativa oficial del régimen.
El NIS informó a los legisladores que anteriormente describía su estatus como “en formación como heredera” y que ahora utiliza el término “etapa de heredera designada”, un cambio que las autoridades consideran notable.
La agencia señaló como indicios su presencia en actos militares de alto perfil, su inclusión en la visita familiar al mausoleo y señales de que Kim podría estar solicitando su opinión sobre ciertos asuntos de política.
Aunque los medios estatales norcoreanos no han publicado su nombre, la identidad de “Kim Ju Ae” se ha difundido en el exterior a partir de relatos de terceros que la vieron de niña durante visitas a Pyongyang.
Los servicios de inteligencia surcoreanos estiman que nació a principios de la década pasada y sostienen que la pareja presidencial tendría además al menos un hijo mayor y otro menor de género no divulgado.
Desde la fundación del país, el poder en Corea del Norte ha transitado por varones de la familia Kim; Kim Jong-un ascendió al liderazgo siendo relativamente joven y con preparación limitada, y algunos analistas ven en la pronta presentación pública de su hija un reflejo de esa experiencia.
El posible nombramiento de una heredera designada convierte en foco de seguimiento la próxima conferencia del partido y suscita atención sobre cómo evolucionará la sucesión y su efecto en la estabilidad regional.
Fuente: contactonoticias.com.mx
