La escasez y el aumento de precios de las tarjetas gráficas continúan afectando a los consumidores en 2026. Esta situación se ha intensificado principalmente debido a la creciente demanda por parte de centros de datos que abastecen aplicaciones de inteligencia artificial, lo que está haciendo que modelos como la NVIDIA RTX 5090 experimenten un desmesurado incremento de precio que supera el 119% respecto a su valor de lanzamiento. Esta crisis no solo impacta en el ámbito del gaming, sino que también afecta a tecnologías de consumo en general, llevando a los usuarios a reconsiderar sus compras.
Para entender mejor el actual panorama de precios, la plataforma DropReference permite a los usuarios consultar en tiempo real el coste de las tarjetas gráficas. Este servicio monitoriza una variedad de modelos, incluyendo NVIDIA RTX 50 y AMD RX 9000, y ofrece un índice que refleja los precios actuales en comparación con los precios de lanzamiento, lo que permite tener un termómetro claro de la situación del mercado.
Desde principios de año, tanto NVIDIA como AMD han incrementado los precios debido a un ajuste en los costes de la memoria. Según la consultora TrendForce, se estima que los precios de la memoria han subido entre un 50% y un 55%. En Europa, DropReference indica que la diferencia promedio respecto al precio de venta recomendado es del 22%, evidenciando una tendencia al alza en los costos.
El alza en los precios se debe, en parte, a que los fabricantes están priorizando la producción para satisfacer las necesidades del sector de inteligencia artificial, donde el margen de beneficio es superior al del mercado de videojuegos. Esto ha llevado a que los gamers vean un aumento en los precios sin una mejora correspondiente en rendimiento, obligando a muchos a buscar alternativas más económicas o a esperar tiempos mejores en el mercado.
A medida que el ciclo de producción de tarjetas gráficas se desliza hacia un enfoque en la IA, opciones más asequibles se están limitando, lo que complica aún más el acceso a tecnología básica para una amplia base de usuarios. La situación actual coincide con pronósticos cautelosos sobre una posible mejora en el mercado, que se espera a partir de 2027, lo que sugiere que el escenario de alta demanda y precios elevados puede prolongarse.
Los compradores interesados en adquirir una nueva tarjeta gráfica deben considerar evitar modelos en alza, como la RTX 5090, y optar por alternativas que mantengan una relación más favorable entre precio y rendimiento, como las modelos RTX 5060 Ti 8G o algunas opciones de AMD.
