Sevilla implementará el puente de carretera más largo de España y posiblemente el de mayor gálibo en Europa. Este ambicioso proyecto, que ya cuenta con la aprobación oficial y el presupuesto de 688,11 millones de euros, busca aliviar el tráfico en la autovía de circunvalación SE-40, que abarca 75 kilómetros aunque actualmente solo 38 están operativos. El tramo más complicado, que cruzará el Guadalquivir entre Dos Hermanas y Coria del Río, permanece sin concluir.
La SE-40 ha sido una obra postergada durante años, y su finalización es crucial para reducir la congestión en la SE-30, que ha acumulado un alto volumen de tráfico debido a la falta de alternativas. Este indeciso proyecto, que estuvo estancado durante casi dos décadas, finalmente optará por un puente atirantado en vez de un túnel subfluvial, una decisión que se tomó por razones técnicas y de costes.
El puente, con una longitud de 5,069 kilómetros, evitará el uso de pilares en el río, permitiendo el paso de embarcaciones grandes y protegiendo la vegetación ribereña. La altura mínima de 70,80 metros sobre el río, exigida por la Autoridad Portuaria de Sevilla, superará al actual récord europeo del Puente de la Constitución de 1812, que mide 69 metros.
Además de ser el viaducto más largo de España, el nuevo puente de la SE-40 conectará diferentes autovías clave, mejorando así la infraestructura vial de la región. Aunque las obras no tienen una fecha oficial de inicio, las proyecciones del Gobierno estiman que podrían extenderse hasta 2030 o 2031. Este proyecto representa un avance significativo para la movilidad en Sevilla, aunque su realización aún está por verse.
