En Morelia, la Policía municipal se ha consolidado como un modelo de seguridad sustentado en cuatro delitos patrimoniales prioritarios, el uso intensivo de tecnología y una estrategia de proximidad social, con impacto directo en la seguridad de la capital michoacana.
La autoridad municipal reporta más de 1,800 cámaras de videovigilancia policial y 3,500 cámaras ciudadanas, así como un despliegue territorial inteligente que, según la corporación, permite atender el 100 por ciento de las emergencias registradas en la ciudad.
La estrategia se construyó a partir de un análisis criminológico que identificó como prioritarios el robo a comercio, el robo en transporte, el robo a casa habitación y el robo de vehículos con y sin violencia.
Las autoridades consideran que la presencia policial y el despliegue coordinado con fuerzas militares han contribuido a una reducción en esos rubros, aunque reconocen que persisten desafíos en delitos de alto impacto que afectan la percepción de seguridad.
Mantienen coordinación permanente con instancias estatales y con la Fiscalía General del Estado para la atención de delitos complejos y la investigación correspondiente.
Entre los retos que señalan está la transformación de la percepción social sobre la seguridad; la administración municipal afirma que trabajan en cambiar la sensación de inseguridad hacia una percepción de mayor protección ciudadana.
La corporación tiene antecedentes en cuerpos de tránsito y en intentos previos de conformar una policía municipal, hasta lograr su consolidación como una institución local al servicio de la población.
El proceso de profesionalización es constante: alrededor del 40 por ciento del estado de fuerza son jóvenes egresados de licenciaturas, lo que, según las autoridades, ha contribuido a sensibilizar y humanizar el trato hacia la ciudadanía.
Se creó un área especializada de atención a víctimas para recibir denuncias en el lugar de los hechos y ponerlas a disposición del Ministerio Público, con el objetivo de evitar la revictimización y agilizar los procesos de justicia.
La investigación del delito se apoya en el Centro de Comando, Control, Comunicación y Cómputo municipal, que realiza labores de inteligencia en tiempo real y ha permitido resolver casos de alto impacto, mientras se procura dejar atrás prácticas que vulneren derechos humanos.
Las autoridades destacan la plantilla local como la principal fortaleza de la corporación y señalan la importancia de situar al policía como persona en el centro del modelo de seguridad, promoviendo un trato firme pero empático.
La estrategia municipal se complementa con acciones de prevención del delito, resolución de conflictos vecinales y fomento de la participación ciudadana, que se trabaja desde tres ejes: confianza, eficiencia y percepción.
El objetivo declarado es que la Policía de Morelia sea un legado institucional al servicio de la población, ajeno a agendas partidistas, por lo que convocan a la ciudadanía a apropiarse de la institución, auditarla, exigir cuentas y colaborar activamente denunciando y participando en acciones comunitarias.
Fuente: contactonoticias.com.mx
