El trágico asesinato de dos jóvenes estudiantes, Christian Shamed y Gael, de 17 años, ocurrido el sábado en la colonia Chulavista de Cuernavaca, ha generado una oleada de dolor y reclamos en la comunidad. Rogelio Arce, padre de Christian, hizo un llamado a la ciudadanía y a las autoridades para no criminalizar a su hijo ni a su amigo, enfatizando que ambos eran estudiantes y no delincuentes.
Ante las especulaciones en redes sociales sobre sus actividades, Arce destacó que poseer una motocicleta o estar en una esquina no debería conllevar un estigma. “Uno como padre puede comprarle una moto a su hijo y eso no implica ser un delincuente”, afirmó, planteando una crítica a la percepción sobre la juventud en el contexto actual de violencia en la región.
Arce también cuestionó si los jóvenes aún pueden disfrutar de su libertad sin ser señalados. “¿No somos libres de tener una motocicleta? ¿No somos libres de estar parados en una esquina?”, expresó, apelando a la necesidad de un entorno más seguro y comprensivo para las nuevas generaciones.
La familia de Christian se mantiene en contacto con las autoridades, esperando avances en las investigaciones. Arce enfatizó que es vital que el caso no quede sin esclarecer. “Son dos jóvenes que les truncaron el futuro”, lamentó, mientras su hermana, Shirel, describió a Christian como un niño lleno de energía y sueños.
La despedida de Christian tuvo lugar en la iglesia de San Antón, donde amigos y familiares lo recordaron como un joven alegre y deportista. Su compañero, Gael, fue velado de forma privada en una funeraria, para luego ser trasladados juntos al panteón La Leona, rodeados de seres queridos que llevaron flores blancas en su honor.
En respuesta a la situación, el fiscal general del Estado, Fernando Blumenkron, se comprometió a no criminalizar a las víctimas y a investigar a fondo los hechos. Indicó que se han iniciado las averiguaciones y que están revisando las cámaras de seguridad para esclarecer lo sucedido. Además, mencionó que se está coordinando con el Gobierno de México y otras instancias para abordar el caso con la seriedad que merece.
El ataque, que dejó a un tercer adolescente herido, ha reavivado el debate sobre la seguridad en Cuernavaca y la protección de los jóvenes. Mientras las autoridades trabajan en la investigación, la comunidad observa con esperanza que se haga justicia y se prevengan futuros incidentes que pongan en riesgo la vida de sus ciudadanos.
