Óscar Puente ha anunciado su dimisión como ministro de Transportes tras el trágico accidente ferroviario en Urda, Toledo, que resultó en 69 muertes. Su decisión fue comunicada al finalizar una extensa comparecencia en el Congreso de los Diputados, durante la cual explicó los detalles del accidente y las medidas de seguridad que planea implementar el Gobierno. Además, Puente renunció a formar parte de las listas del PSOE para las elecciones generales del 29 de noviembre, aduciendo razones de “dignidad política”.
El ministro indicó que tomó la decisión de renunciar pocas horas después del accidente, aunque esperó para anunciarlo hasta tener información preliminar sobre las investigaciones. Afirmó que ninguna de sus decisiones había causado directamente la tragedia, aunque esta declaración no implica que la investigación haya concluido. Consideró su salida como una medida necesaria y solicitó no olvidar a las víctimas del siniestro.
Su renuncia contrasta con la postura del Gobierno, que horas antes respaldó su continuidad en el cargo. Aunque Puente había ofrecido su dimisión al presidente Pedro Sánchez, este le pidió que continuara en su puesto, considerando injusto que abandonara el Ministerio.
Las causas del accidente siguen siendo objeto de investigación, pero se ha revelado que el sistema LZB, que supervisa la circulación, falló. El centro de control de Adif permitió a un AVE reanudar su recorrido a las 8:36, aunque no se movió hasta las 8:43. Posteriormente, un tren Iryo notificó que aún estaba detenido, pero el centro no detuvo el AVE, que colisionó alrededor de las 8:53.
La dimisión de Puente plantea interrogantes sobre quién asumirá la cartera de Transportes y cómo se implementarán las nuevas medidas de seguridad. El Gobierno ha anunciado un plan extraordinario que incluye la revisión de los sistemas de la línea Madrid-Sevilla y la doble validación de órdenes de circulación en caso de fallos. También se ha aprobado un fondo de 30 millones de euros en ayudas para los afectados. Mientras avanzan las investigaciones, Transportes ha solicitado autorización judicial para reconstruir la línea afectada, con la esperanza de reabrirla en un plazo de diez días.
