La suspensión temporal de ataques que, según el presidente de Estados Unidos, habría acordado el presidente ruso afectaría directamente a Kyiv y otras regiones ucranianas, donde la población sufre cortes de calefacción y electricidad en plena ola de frío. El mandatario estadounidense afirmó que Putin aceptó no bombardear durante una semana debido al frío extremo que afecta a la zona.
El presidente aseguró en una reunión de gabinete en la Casa Blanca que pidió personalmente a su homólogo ruso que no atacara Kyiv ni otras ciudades y pueblos durante siete días. Dijo haber recibido advertencias de que la llamada podría ser una «pérdida de tiempo», pero afirmó que Putin respondió positivamente, sin ofrecer más detalles sobre la comunicación.
Según el mismo relato, en Ucrania la noticia causó sorpresa y alivio entre la población y las autoridades, que, dijo, están «muy contentos». La declaración se produce en un contexto de intensa campaña militar y tensión humanitaria.
La noche anterior, Rusia lanzó 105 drones de largo alcance sobre territorio ucraniano, en un ataque que dejó tres víctimas mortales en la región de Zaporiyia. La Fuerza Aérea de Ucrania informó que al menos 84 drones fueron neutralizados y otros 18 impactaron en siete localizaciones no especificadas.
Millones de personas en Kyiv y otras regiones han quedado sin calefacción ni electricidad en varios episodios durante este mes, como consecuencia de ataques a la infraestructura energética. El presidente ucraniano advirtió que Rusia prepara nuevos ataques masivos, mientras se espera que las temperaturas vuelvan a rondar los 20 grados bajo cero este fin de semana.
Fuente: contactonoticias.com.mx
