La presidenta Claudia Sheinbaum ha solicitado a la Secretaría de Gobernación realizar una investigación exhaustiva sobre las denuncias de tortura contra jóvenes detenidos en las recientes manifestaciones en Guadalajara, Jalisco. Esta medida tiene un impacto directo en la búsqueda de justicia para las víctimas y busca fortalecer la confianza de la ciudadanía en las instituciones.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum condenó los presuntos abusos policiales que ocurrieron durante las protestas por la mala calidad del agua. La mandataria hizo un énfasis particular en la necesidad de revisar el uso de la fuerza pública, que incluyó el lanzamiento de chorros de agua y gases lacrimógenos. Además, destacó que las acusaciones de tortura deben ser abordadas con seriedad.
En su declaración, Sheinbaum instó a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos a llevar a cabo una investigación profunda, que incluya entrevistas a las víctimas y la identificación de los responsables de estas acciones. En sus palabras, es fundamental que “no puede haber tortura en México”, instando a que cualquier caso sea investigado y no quede impune.
Las denuncias surgieron a raíz de la manifestación del 11 de octubre, donde los ciudadanos expresaron su descontento por el suministro de agua en la ciudad. Durante la movilización hubo detenciones y un evidente uso excesivo de la fuerza por parte de la policía, lo que generó un rechazo generalizado.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, reconoció que el operativo policial tuvo fallas y un uso excesivo de la fuerza, anunciando también la liberación de los detenidos y revisiones sobre la actuación de sus agentes.
Sheinbaum reiterated that no police force should resort to torture and called for the accountability of those involved in these incidents. En este contexto, es vital que la investigación arroje claridad y que las autoridades escuchen a las víctimas con atención.
