La presidenta Claudia Sheinbaum ha expresado su preocupación por las recientes acciones de autoridades de Estados Unidos que considera han cruzado la frontera de la cooperación bilateral y constituyen lo que ella define como injerencia. Este pronunciamiento se realizó en el marco de un evento donde se conmemoró el segundo aniversario de su triunfo electoral, y se enfoca en el impacto que estas acciones tienen en la vida cotidiana de los ciudadanos.
En su discurso, la mandataria mencionó que su gobierno ha sido blanco de campañas mediáticas y digitales que buscan desacreditar el proyecto de la Cuarta Transformación. Sheinbaum afirmó que cuando se dictan culpabilidades desde el exterior o se intenta influir en las instituciones mexicanas, se está trascendiendo la colaboración y entrando en el territorio de la injerencia.
Este tema se volvió más urgente tras el fallecimiento, el pasado 19 de abril, de dos agentes de la CIA y de dos funcionarios de la Fiscalía General de Justicia de Chihuahua en un laboratorio clandestino. A raíz de este suceso, la Fiscalía General de la República inició una investigación sobre la posible violación de leyes mexicanas por parte de agentes extranjeros.
Sheinbaum enfatizó que la Constitución de México y la Ley de Seguridad Nacional prohíben que agentes extranjeros realicen tareas reservadas a las autoridades mexicanas. Explicó que la soberanía nacional debe ser respetada y que cualquier presencia extranjera en el país debe ser debidamente acreditada y sujeta a las leyes locales.
También hizo referencia a una solicitud del Departamento de Justicia de Estados Unidos para la extradición de 10 ciudadanos mexicanos, entre ellos figuras políticas activas, lo que llevó a la presidenta a reafirmar que México no es una “piñata”. Esta declaración se produce en un contexto en el que la Cámara de Senadores ha aprobado una reforma que establece causal de nulidad de elecciones por injerencia extranjera, una iniciativa impulsada por Morena para proteger la autodeterminación del país.
Sheinbaum subrayó que la cooperación internacional debe cementarse en el respeto mutuo, evitando cualquier tipo de subordinación. Asimismo, destacó que la lucha contra el crimen organizado es una responsabilidad compartida, llamando a Estados Unidos a tomar medidas concretas para frenar el tráfico de armas y combatir el consumo y lavado de dinero en su territorio.
Otra de las afirmaciones de la presidenta fue que, en los últimos 20 meses, han disminuido en un 49% los homicidios dolosos y en un 20% los delitos de alto impacto en el país, resultados que ella atribuye a una política orientada a abordar las causas de la violencia. A pesar de las críticas hacia su gobierno, Sheinbaum invitó a los ciudadanos a unirse en la defensa de la soberanía y seguir apoyando la transformación política de México.
