A 12 años de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, miles de ciudadanos se manifestaron en la Ciudad de México para exigir su localización con vida. Esta movilización, que partió del Ángel de la Independencia hacia el Zócalo, refleja la persistente búsqueda de justicia y verdad por parte de familiares, estudiantes y organizaciones sociales, quienes se niegan a olvidar a los jóvenes desaparecidos.
Los padres y madres de los normalistas lideraron la marcha, acompañados por estudiantes de diversas instituciones educativas y miembros de la comunidad universitaria. Con mensajes contundentes como “Vivos se los llevaron, vivos los queremos”, la multitud transitó por Paseo de la Reforma, uniendo sus voces en torno a la demanda de esclarecer el caso y encontrar a los desaparecidos.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México implementó un operativo de resguardo a lo largo de la ruta, supervisando para prevenir incidentes y daños al mobiliario urbano. Desde la distancia, los agentes brindaron apoyo a los manifestantes, quienes se expresaron pacíficamente en esta jornada de memoria y lucha.
Sin embargo, durante la marcha, las autoridades intervinieron en la colonia Juárez al decomisar un lote de materiales de riesgo que un grupo encapuchado intentaba llevar. En el cruce de las calles Florencia y Hamburgo, se aseguraron piedras y botellas dentro de una bolsa que portaban estas personas, resaltando la importancia del control y la seguridad en eventos de esta naturaleza.
La movilización no solo representa un grito de justicia, sino también un recordatorio sobre la importancia de la memoria colectiva en la búsqueda de respuestas y la exigencia de un país donde todos puedan vivir en paz y seguridad.
