La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) ha emitido la Recomendación 16/2026, un llamado a los Servicios de Salud del Instituto Mexicano del Seguro Social para el Bienestar (IMSS Bienestar), tras el fallecimiento de una persona recluida en el Centro Federal de Reinserción Social No. 8 “Nor-Poniente”. Este caso pone de relieve preocupaciones sobre la atención médica en hospitales públicos y cómo esto impacta a las personas que dependen de estos servicios para su bienestar.
El paciente fue trasladado al Hospital General de Guasave, Sinaloa, debido a una crisis de presión arterial alta, pero lamentablemente no se diagnosticó un sangrado cerebral que padecía. A pesar de haber sido atendido en los días críticos del 4 y 5 de diciembre de 2024, el personal de Urgencias no realizó una evaluación neurológica adecuada ni verificó el nivel de conciencia del paciente. Esta falta de acciones implica que su condición no fue tratada de forma oportuna.
La CNDH destaca que el personal médico omitió la administración de medicamentos necesarios para controlar la presión arterial. Estas negligencias resultaron en un retraso crucial en la atención, afectando gravemente las posibilidades de supervivencia del paciente, quien falleció el 5 de diciembre.
La investigación reveló que dos médicos y tres internas de pregrado estuvieron a cargo de la atención, evidenciando carencias en la supervisión y formación del personal. Ante esta situación, la CNDH solicita a IMSS Bienestar que no solo repare el daño a los familiares de la víctima, sino que también colabore en las investigaciones necesarias y mejore la capacitación del personal médico en el Hospital General de Guasave. Esto es esencial para garantizar que otros pacientes reciban la atención que merecen y asegurar el derecho a la salud en el país.
