La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que trabaja en una estrategia para reducir el déficit comercial que Estados Unidos tiene con México, buscando aumentar las importaciones desde el país vecino. Esta medida, en medio de negociaciones sobre aranceles, podría tener un impacto directo en la economía de muchas familias mexicanas que dependen de la estabilidad en las relaciones comerciales.
Actualmente, México dirige el 80% de sus exportaciones hacia Estados Unidos, su principal socio comercial, alcanzando un intercambio que superó los 960,000 millones de dólares en el último año. Sin embargo, este vínculo ha dejado a Estados Unidos con un saldo que muestra un déficit de 197,000 millones de dólares, según cifras oficiales.
Durante su rueda de prensa, Sheinbaum destacó que el enfoque es satisfacer las demandas del presidente Trump, quien ha expresado su deseo por disminuir el déficit comercial. “Hemos estado trabajando conjuntamente para el objetivo de Estados Unidos”, mencionó.
La mandataria enfatizó que México ya es el principal comprador de mercancías de Estados Unidos, afirmando que “ningún otro país en el mundo compra más a Estados Unidos que México”. Con la intención de reforzar esta posición, la administración mexicana busca aumentar los productos adquiridos, reduciendo así los importados de otras naciones.
Además, el tratado de libre comercio T-MEC, que involucra a México, Estados Unidos y Canadá, enfrenta desafíos en el contexto de tensiones comerciales más amplias. En este sentido, México está en negociaciones para la eliminación o reducción de aranceles que afectan sectores clave como el acero, el aluminio y la industria automotriz.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, tiene programado un viaje a Washington la próxima semana para avanzar en estas conversaciones, que son cruciales para el futuro comercial de México.
