La reciente explosión en el fraccionamiento Privada del Real, en Celaya, ha dejado una herida profunda en la comunidad. El pequeño José Luis, conocido cariñosamente como “Pepito”, perdió la vida a los cinco años tras resultar gravemente herido mientras jugaba en un área común. Este trágico suceso, ocurrido el pasado 23 de julio, ha encendido la preocupación entre los vecinos debido a la naturaleza del artefacto: una granada de fabricación casera.
El niño fue trasladado de urgencia a un hospital, donde recibió atención médica intensiva y fue sometido a varias cirugías. Sin embargo, la gravedad de sus lesiones, provocadas por la explosión, resultó en su fallecimiento la noche del sábado. De acuerdo con las investigaciones, el artefacto explosivo medía entre 10 y 15 centímetros y dejó uno de sus fragmentos alojado en la pierna del menor.
La conmoción en la zona no se ha hecho esperar. Familiares y residentes exigen respuestas y justicia, clamando porque se esclarezcan los hechos y se identifique a la persona responsable de haber dejado el explosivo en un lugar tan peligroso. La Fiscalía General del Estado sigue sin reportar detenciones, mientras se continúa con las indagatorias para determinar el origen del artefacto y su llegada al fraccionamiento.
La situación destaca la necesidad de una mayor seguridad y vigilancia en áreas residenciales de Celaya, recordando a la comunidad la importancia de cuidar de sus pequeños y de preservar la tranquilidad en su entorno.
