El gobierno federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, presentará la próxima semana una propuesta para revitalizar Talleres Gráficos de México, con el objetivo de que esta empresa pública se convierta en el principal proveedor de materiales electorales. Este cambio podría impactar la forma en que se distribuyen insumos como boletas, mamparas y chalecos para funcionarios de casilla, afectando directamente el proceso electoral y su transparencia.
La iniciativa busca transformar la estructura de Talleres Gráficos, estableciendo un consejo de administración y un sistema de vigilancia externa que le permita producir en el país la mayoría de los insumos que actualmente se adquieren de compañías privadas. Esta medida responde a la concentración de contratos en dos o tres empresas durante más de dos décadas, que han suministrado materiales al Instituto Nacional Electoral (INE) y a los organismos electorales estatales.
Sheinbaum ha criticado el papel de estas empresas, las cuales, según sus declaraciones, a menudo operan subcontratando con otras, sin contar con una plantilla laboral propia. En este contexto, la presidenta ha solicitado a la Auditoría Superior de la Federación que revise los contratos y licitaciones de materiales electorales desde 1999, buscando detectar posibles irregularidades y establecer responsabilidades, a la luz de las observaciones sobre el manejo de contratos del INE.
La propuesta no solo busca fortalecer a Talleres Gráficos, sino que también hace hincapié en la necesidad de abordar los temas de corrupción en el proceso electoral. Sheinbaum ha resaltado que deben investigarse los antecedentes de los contratos otorgados a empresas vinculadas a los hermanos Hernández Casillas, cuyas adjudicaciones han levantado dudas desde hace años. Esto responde a una intención clara del gobierno de garantizar una mayor transparencia y responsabilidad en la gestión de los recursos destinados a la producción de materiales electorales.
