El costarricense Óscar Solera ha tomado posesión como nuevo representante de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) en México. Este nombramiento, anunciado por la entidad, tiene implicaciones directas para la protección de los derechos humanos en el país y la asistencia a quienes los requieren.
Solera, con un doctorado en Derecho Internacional, cuenta con una destacada trayectoria dentro del sistema de Naciones Unidas centrada en derechos humanos, Estado de derecho y cooperación técnica. Antes de llegar a México, fue jefe del equipo de planificación estratégica de la ONU-DH en Nueva York, participando activamente en operaciones de paz.
También ha tenido una carrera relevante en el ámbito político y de derechos humanos, habiendo trabajado en la Oficina Ejecutiva del secretario general de la ONU y como director adjunto de la División de Derechos Humanos de la Misión de Naciones Unidas en Malí. En Colombia, su rol fue crucial para impulsar la justicia transicional y la protección de defensores de derechos humanos.
Solera reemplaza a Humberto Henderson, quien dirigió esta oficina desde julio de 2025 hasta agosto de 2026. La ONU-DH en México tiene la misión de monitorear la situación de derechos humanos, ofrecer asistencia técnica a instituciones y acompañar a las víctimas, promoviendo un entorno de respeto y protección de estos derechos a nivel nacional.
Desde su establecimiento en 2003, la oficina ha sido un puente de comunicación entre las autoridades, la sociedad civil y las víctimas, trabajando en el fortalecimiento institucional ante retos graves en la materia. La llegada de Solera refuerza el compromiso de la ONU-DH en su labor en México para garantizar y promover los derechos humanos a lo largo de sus más de dos décadas de presencia en el país.
