El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, ha confirmado la suspensión temporal de las certificaciones de exportación de aguacate hacia Estados Unidos. Esta acción, atribuida a medidas preventivas de seguridad, genera incertidumbre en los más de 200,000 trabajadores que dependen de esta industria.
A través de un mensaje en redes sociales, Ramírez Bedolla explicó que la Embajada de Estados Unidos ha detenido las actividades de su personal, incluidos los inspectores del programa USDA APHIS, encargados de garantizar que los envíos de aguacate cumplan con los protocolos fitosanitarios necesarios para ingresar al mercado estadounidense. El mandatario enfatizó que se mantiene comunicación constante con los funcionarios de la embajada y de autoridades federales para reanudar las inspecciones a la brevedad.
La suspensión, que comenzó el 5 de agosto, se produce en un contexto de operativos federales en el estado para combatir la extorsión. Las autoridades estadounidenses no han detallado el riesgo específico que originó la decisión, aunque han catalogado la medida como una forma de proteger a su personal.
La paralización de las certificaciones implica que los envíos de aguacate hacia Estados Unidos, que representa el principal mercado para este fruto, quedan en un punto muerto. La Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (Apeam) informó que sólo es posible procesar la fruta recibida antes de la suspensión, limitando gravemente la capacidad de exportación.
A pesar de esta situación, Michoacán ha demostrado un aumento en la exportación de aguacate. Entre enero y abril de este año, se enviaron más de 500,000 toneladas a Estados Unidos, un incremento notable en comparación con el año anterior. Sin embargo, la actual suspensión de operaciones de los inspectores estadounidenses puede impactar negativamente en la economía local y la estabilidad laboral en el estado.
Este no es un fenómeno nuevo; Estados Unidos ha interrumpido en ocasiones anteriores las certificaciones por razones de seguridad. En 2022 y 2024, se produjeron paradas similares tras amenazas a inspectores, aunque en ambas ocasiones se reanudaron las actividades poco después de reforzar las medidas de seguridad. La situación actual, aunque preocupante, destaca la necesidad de robustecer la colaboración y la comunicación entre el Gobierno de México y sus contrapartes estadounidenses para garantizar la continuidad de las exportaciones y la seguridad de todos los involucrados.
