La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno ha dado a conocer que, en lo que va de la actual administración federal, se han logrado ahorros significativos por 81 mil 400 millones de pesos. Estas economías se han conseguido gracias a acciones enfocadas en combatir la corrupción, implementar la austeridad y reorganizar la administración pública, lo cual tiene un impacto directo en cómo se manejan los recursos del país.
Este informe se presenta en el marco de la celebración de dos años del movimiento que dirige la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Según la dependencia, los ahorros incluyen 23 mil 500 millones de pesos derivados de la negociación en la compra de medicamentos, además de 3 mil 600 millones obtenidos a través de subastas inversas en adquisiciones de insumos para la salud, lo que resalta un esfuerzo por mejorar la utilización de los recursos públicos.
Otro punto crítico fue la eliminación de una compra irregular de medicamentos, que evitó un daño patrimonial estimado en 15 mil millones de pesos. También, el proyecto del Tren Maya ha generado un ahorro considerable, que se cifra en 25 mil millones de pesos, gracias a la conciliación de la cuenta pública y la revisión de contratos.
Adicionalmente, la reestructura de 183 dependencias logró una economía de 6 mil 840 millones de pesos en un periodo de dos años. La secretaria enfatizó que estos resultados son parte de un compromiso más amplio por prevenir la corrupción y promover mejores prácticas en la gestión pública.
Por otra parte, se anunció la creación de un nuevo organismo, Transparencia para el Pueblo, que sustituye al desaparecido INAI y opera a un costo inferior, generando un ahorro estimado de mil millones de pesos en el mismo lapso. Además, se reporta la recuperación de activos por 2 mil 440 millones de pesos y ahorros adicionales por mil 530 millones a través de compras públicas en el sector salud.
Finalmente, se ha capacitado a cerca de 1.5 millones de servidores públicos en temas relacionados con ética, integridad y fortalecimiento institucional, lo que contribuye a un gobierno más transparente y eficiente. Esto refleja un esfuerzo persistente por parte del Gobierno de México para mejorar la calidad del gasto público y garantizar la responsabilidad en el uso de los recursos.
