El corte de internet y de telefonía dejó incomunicadas a miles de personas en varias ciudades de Irán, en una nueva jornada de protestas que reclaman mejoras económicas y expresan rechazo al líder supremo del país. La interrupción complica el acceso a información local y la coordinación de las movilizaciones.
La Unión Europea, varios Estados miembros y la ONU censuraron el bloqueo de las comunicaciones y la represión de las protestas. Las restricciones afectaron redes sociales, aplicaciones de mensajería y páginas web, por lo que los detalles sobre los incidentes llegan con cuentagotas.
La organización Iran Human Rights, con sede en Oslo, notificó 51 muertos desde el inicio de las protestas. El servicio en farsi de la BBC difundió breves vídeos que muestran multitudes recorriendo calles en grandes concentraciones.
En las imágenes, manifestantes hacen sonar las bocinas de sus coches y queman un gran cartel con fotos de comandantes asesinados del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. La BBC persa también recoge llamadas desde ciudades como Shiraz en las que residentes relatan filas para obtener gasolina y pan antes de perder la conexión.
Tras críticas de la embajada iraní en Bélgica que la tildó de «hipócrita», la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, denunció las restricciones y subrayó en redes la diferencia entre poder discrepar públicamente en Europa sin ser arrestado y la situación en Irán. La alta representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Kaja Kallas, calificó de «inaceptable» la represión contra manifestantes pacíficos y criticó el corte de internet.
El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió investigaciones rápidas y transparentes de las muertes registradas y reclamó que los responsables rindan cuentas conforme a normas internacionales. En una declaración conjunta, los mandatarios de Francia, Alemania y Reino Unido condenaron «enérgicamente» los asesinatos de manifestantes y pidieron moderación a las autoridades de Teherán.
El líder supremo, Ali Jameneí, respondió a las advertencias desde Estados Unidos y recomendó al presidente norteamericano centrarse en los problemas internos de su país. Jameneí acusó a ese gobierno de estar implicado en una agresión que, afirmó, dejó más de mil muertos iraníes en un conflicto previo, y describió a parte de los manifestantes como «alborotadores» que vandalizan propiedad pública.
Reza Pahlaví, hijo del último sha, alentó a los ciudadanos a continuar las protestas y pidió públicamente al exmandatario estadounidense que esté «preparado» para intervenir y «ayudar» al pueblo iraní. Sus mensajes, difundidos en redes, instaron a mantener las movilizaciones pese a las restricciones de comunicación.
Fuente: contactonoticias.com.mx
