En Marfil, Guanajuato Capital, los vecinos, organizados en el Comité de Vecinos para la Conservación de Marfil, han alzado la voz ante la creciente plaga de muérdago que afecta a los árboles de la zona, especialmente cerca de la carretera. Esta situación, que ha persistido durante más de una década, no solo pone en riesgo el arbolado urbano, sino que también impacta negativamente en la calidad de vida y el comercio local.
La plaga, visible debido a su color naranja, parece decorativa pero causa daño significativo a los árboles afectados. Los residentes han mostrado su disposición a colaborar en la solución, pero insisten en la necesidad de una respuesta efectiva tanto de las autoridades estatales como municipales.
Durante una reciente reunión, los vecinos expresaron su preocupación por la falta de acciones desde que la alcaldesa Samantha Smith Gutiérrez visitó la zona el año pasado y prometió atender el problema. Sin embargo, advirtieron que desde entonces no se han registrado avances significativos en el manejo de la plaga.
Los habitantes también han enlistado otros problemas alrededor de los árboles, que se encuentran en estado deteriorado, incluyendo ubicaciones cerca de cableado eléctrico, lo cual representa un riesgo adicional. A pesar de los esfuerzos realizados para mantener el área, como jornadas de limpieza en 2022, la plaga ha continuado su avance.
Aprovechando un estudio de la Universidad de Guanajuato que documentó la problemática en el Camino Antiguo de Marfil, los moradores buscan que se realice un diagnóstico técnico del arbolado y se establezcan acciones coordinadas con diferentes niveles de gobierno para atender este desafío ecológico. Este esfuerzo incluye un llamado por parte de la comunidad hacia el Congreso del Estado para que se tomen medidas decisivas en la Comisión de Medio Ambiente.
El 12 de octubre, un grupo de vecinos entregó solicitudes formales a la Presidencia Municipal y otras instancias pertinentes, resaltando su deseo de colaboración, pero también la frustración por la falta de respuestas concretas.
A pesar de que la directora de Medio Ambiente municipal, Itzel Dayana Ibarra Vázquez, reconoció la existencia de múltiples plagas, no ha podido proporcionar un censo detallado de los árboles afectados. Así mismo, mencionó la necesidad de capacitar a la población para manejar la situación, aunque no se especificaron fechas para la implementación de acciones efectivas.
La comunidad de Marfil continúa unida y alerta, buscando la salvaguarda de su entorno y la salud de los árboles que embellecen su comunidad, en un esfuerzo que refleja su compromiso por conservar la identidad y el patrimonio natural de Guanajuato.
