En Guanajuato Capital, la comunidad universitaria se reúne para recordar a Joan Francisco Díaz Rodríguez, un estudiante de la Universidad de Guanajuato cuyo cuerpo fue hallado sin vida en el “Ojo de Satán”, una zona del río Pastita en el barrio de Pastita. Este lamentable acontecimiento ha calado hondo en la vida de los alumnos y la sociedad, generando preocupación por la seguridad en la ciudad.
El memorial está programado para este lunes a las 19:00 horas en las escalinatas del Edificio Central de la universidad, donde se espera que los asistentes lleven veladoras para crear un ambiente de homenaje, como ha sido tradición en eventos similares. Además, los estudiantes han expresado la intención de realizar una marcha pacífica para exigir justicia, aunque esa decisión será tomada después de una asamblea estudiantil.
Este desenlace ha reavivado el clamor que ya existía en el seno de la Universidad de Guanajuato, donde, días antes, se habían llevado a cabo protestas en busca de mejoras en la seguridad, tanto para los estudiantes como para la población en general. Estas inquietudes se articulan a través de asambleas donde se trabaja en un pliego petitorio que se presentará a las autoridades, en particular a la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo.
La muerte de Joan Francisco, que se suma a otras trágicas historias en la comunidad estudiantil, ha generado un ambiente de indignación, reflejando una lucha continua por justicia y seguridad que resuena en la memoria colectiva de la universidad. En el pasado, la comunidad también se unió tras el feminicidio de otra alumna, Ana Daniela Vega, en 2019, lo que llevó a un paro académico en demanda de atención a la violencia en el entorno.
El hallazgo del cuerpo de Joan Francisco, reportado como desaparecido desde el 28 de septiembre, ha llevado a la Fiscalía a investigar las circunstancias que rodean su muerte, buscando respuestas que puedan aliviar la angustia de la comunidad. La identificación se logró tras una serie de pruebas, 11 días después de su desaparición, lo que ha añadido un peso doloroso a esta situación ya compleja.
La Universidad de Guanajuato no es ajena a la violencia que ha afectado a otros estudiantes en el estado. Este contexto invita a una reflexión más profunda sobre las realidades que enfrentan tanto la comunidad universitaria como los ciudadanos de Guanajuato, resaltando una necesidad urgente de cambio y atención por parte de las autoridades locales.
