La zona de La Bufa, un importante punto turístico en Guanajuato Capital, se encuentra en el centro de un debate tras la reciente construcción de escaleras por parte de la Dirección de Mantenimiento. Esta medida, impulsada por la alcaldesa Samantha Smith Gutiérrez, busca ofrecer mayor seguridad a los miles de visitantes que acuden, especialmente en el Día de la Cueva. La intervención, aunque defendida como necesaria para prevenir accidentes, ha generado críticas por parte del Consejo Ecologista Guanajuatense A.C., que cuestiona el uso de concreto en su construcción.
La alcaldesa destacó que los escalones fueron diseñados para ayudar a todas las familias, incluidos niños y adultos mayores, a acceder a la cruz de La Bufa de manera más segura. A pesar de la oposición, Smith Gutiérrez se comprometió a evaluar cualquier posible daño ambiental y aseguró que la modificación es reversible, permitiendo que los escalones puedan ser retirados si se determina que su presencia es perjudicial.
Por su parte, los ecologistas subrayan la urgencia de declarar esta área como natural protegida. Rogelio García, representante del Consejo, recordó que han hecho esta solicitud desde 2010, argumentando que solo así se puede garantizar la preservación de las tradiciones y del entorno. En total, piden que el polígono abarque 3,719 hectáreas, con la esperanza de que el Gobierno del Estado de Guanajuato y las autoridades municipales actúen de manera protectora hacia este patrimonio.
La problemática plantea un desafío no solo para la seguridad de los visitantes, sino también para la preservación del espacio ecológico y cultural de La Bufa, un lugar que sostiene parte de la identidad guanajuatense y atrae a turistas de todas partes.
