Greenpeace instó a los gobiernos a aumentar las inversiones en energías renovables para sustituir a los combustibles fósiles, subrayando el impacto directo sobre las emisiones y los riesgos para los ecosistemas locales. La organización advirtió que estas medidas son necesarias para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que contribuyen al calentamiento global.
El llamamiento se formuló con motivo del Día Mundial de la Reducción de Emisiones de CO2. Greenpeace criticó los anuncios sobre la explotación de recursos fósiles en Venezuela y Groenlandia, que a su juicio implican un aumento de las emisiones y un mayor riesgo de vertidos en zonas de alto valor ecológico.
Según estimaciones del Global Carbon Budget, las emisiones derivadas de los combustibles fósiles alcanzaron un nuevo récord, con un aumento del 1,1% hasta un total de 38.100 millones de toneladas de CO2; en Europa, las emisiones crecieron un 0,4%. La ONG advierte que el objetivo de limitar el calentamiento a 1,5 ºC respecto a niveles preindustriales se hace cada vez más difícil, ya que apenas quedarían unas 170.000 toneladas de CO2 del presupuesto disponible.
Añaden que esos límites podrían alcanzarse mucho antes de lo previsto, con un aumento exponencial de la incertidumbre sobre cambios irreversibles y en cascada, como olas de calor, sequías, incendios, temporales e inundaciones más frecuentes e severos. En el caso de Venezuela, la organización recuerda que el país posee las mayores reservas de petróleo identificadas, con 303.221 millones de barriles equivalentes, lo que supone el 17% de las reservas globales identificadas y supera a Europa, Estados Unidos, China e India juntas.
Greenpeace señala que las emisiones por la extracción y el uso del petróleo actualmente extraído en Venezuela ascienden a 221 millones de toneladas de CO2 equivalente anuales, y que si se recuperase la producción máxima podrían llegar a 729 millones de toneladas anuales, cifra comparable a las emisiones actuales del transporte marítimo mundial. En cuanto a Groenlandia, la organización estima reservas de 31.400 millones de barriles equivalentes y 148 billones de metros cúbicos de gas; su combustión equivaldría al 7% del presupuesto de carbono global restante para no superar 1,5 ºC, o a las emisiones de España durante 40 años.
Además de las emisiones, Greenpeace advierte de los elevados riesgos de perforar en el Ártico, donde las condiciones extremas dificultan la limpieza de un vertido y ponen en peligro un ecosistema frágil y único. La organización recuerda también que Groenlandia aprobó una moratoria a la explotación de petróleo y gas como respuesta a la crisis climática.
Por último, Greenpeace subraya que en la reciente cumbre climática en Brasil más de 80 países apoyaron la elaboración de un plan para abandonar los combustibles fósiles, y reclama que los gobiernos traduzcan ese respaldo en políticas e inversiones concretas en energías limpias.
Fuente: contactonoticias.com.mx
