En el reciente Salón del Automóvil de París, el director general de Renault, François Provost, criticó el Plan Auto+ del Gobierno español por favorecer a los híbridos enchufables importados, lo que ha reducido la producción del Captur en la planta de Valladolid. Provost enfatizó que el apoyo público a estos modelos afecta directamente a la competitividad de Renault en uno de sus principales mercados europeos.
España se ha convertido en un terreno de competencia intensa para los fabricantes de automóviles, donde las marcas chinas han logrado captar el 38% de las matriculaciones de vehículos enchufables entre enero y septiembre de este año. Provost expresó su preocupación por las asimetrías en el sistema de subsidiación, donde los modelos europeos reciben más apoyo que los importados, afectando la producción en Valladolid, que ha caído un 20%.
El CEO de Renault describió que esta situación es “desigual”, ya que el Plan Auto+ beneficia a vehículos fabricados en Europa, mientras que los PHEV importados cuentan con incentivos menores. Añadió que algunos modelos importados se venden a precios que rivalizan con los de vehículos locales, lo que pone en riesgo la actividad de la planta que produce el Captur y el Symbioz.
Provost abogó por que los incentivos gubernamentales se orienten hacia vehículos totalmente eléctricos en lugar de híbridos, aunque reconoció que el Rafale PHEV, fabricado en Palencia, también tiene acceso a estas ayudas. Además, destacó un nuevo acuerdo entre la Unión Europea y China que podría regular mejor la entrada de vehículos desde este país, advirtiendo que sin un control adecuado, las marcas chinas se beneficiarán de una diferencia de costos que oscila entre el 30% y el 40%.
A pesar de sus preocupaciones, Provost aseguró que la producción en Valladolid está garantizada durante los próximos tres o cuatro años. No se han anunciado despidos ni cierres, aunque la incertidumbre persiste sobre la renovación del Captur. Mencionó que el riesgo aumentará si la UE no ofrece flexibilidad en las normativas de emisiones para 2030 y se permiten importaciones continuas de PHEV chinos a precios competitivos.
Renault también anunció una inversión de 600 millones de euros en España hasta 2030, que incluye el desarrollo de cinco nuevos modelos, dos de ellos eléctricos. Esta inversión comenzará a implementarse a partir de 2028 y se centrará en la nueva plataforma eléctrica RGEV Medium 2.0 en Palencia.
Provost dejó claro que, aunque los modelos chinos pueden ser un 20% más baratos, los consumidores deben considerar aspectos como la disponibilidad de piezas de repuesto y la garantía del vehículo a largo plazo, donde Renault destaca con valores residuales superiores a la media del sector.
