Elementos del Ejército Mexicano y de la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa realizaron la detención de 11 presuntos integrantes de “Los Chapitos”, una facción del Cártel de Sinaloa. Estas personas son señaladas por su vinculación con Óscar Luciano Martínez Larios, alias “Casco”, quien es considerado el jefe regional del grupo. Esta detención es significativa, ya que los implicados están relacionados con la privación de la libertad y el asesinato de diez trabajadores de la empresa minera Canam/Vizsla Silver Corp en Concordia, Sinaloa, en enero de este año.
La operación tuvo lugar el pasado viernes en La Isla del Bosque, municipio de Escuinapa, durante patrullajes de vigilancia. Las fuerzas armadas actuaron en colaboración con el Grupo de Operaciones Especiales de la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa, y la captura se logró “en flagrancia”. Como resultado, se aseguraron 12 armas largas, además de cargadores, municiones y equipo táctico.
Los detenidos fueron trasladados a la Fiscalía General de la República con sede en Culiacán, Sinaloa, donde continuarán las investigaciones correspondientes. Estas detenciones suman a las realizadas el 8 de septiembre, que incluyeron a Ángel Gabriel “N”, alias “Tronco”, y Milton Yair “N”, quienes también están ligados al crimen de los trabajadores mineros.
Estos últimos fueron arrestados en Concordia por elementos del Ejército Mexicano y de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, en coordinación con la Secretaría estatal de Seguridad Pública. Durante esta operación se confiscó un aditamento lanzagranadas y otros materiales ilícitos, lo que refleja un esfuerzo continuo por parte de las autoridades para combatir la violencia y la impunidad en la región.
El caso de los trabajadores secuestrados se remonta al 23 de enero, cuando un grupo armado irrumpió en un residencial donde estaban alojados. De los diez trabajadores secuestrados, cinco fueron hallados sin vida en una fosa clandestina en febrero, y en julio se confirmaron las identidades de la totalidad de las víctimas. Las acciones de los cuerpos de seguridad son un paso hacia la justicia y un intento por recuperar la tranquilidad en comunidades afectadas por la violencia del crimen organizado.
