En el municipio de Celaya, un grupo de integrantes de la Comisión de Infraestructura del Consejo de Planeación para el Desarrollo Municipal (COPLADEM) ha expresado su preocupación por la aparente falta de atención a las necesidades de la comunidad. Según denunciaron, las obras prioritarias propuestas por los representantes ciudadanos no son consideradas por las autoridades locales, lo que genera incertidumbre en la planificación urbana y afecta la calidad de vida de los celayenses.
Los consejeros Myrna Cruz Aguilar y Rogelio Arenas informaron que las reuniones del COPLADEM se han reducido drásticamente de una vez al mes a solo dos al año, lo que limita la capacidad de análisis y participación de la ciudadanía en decisiones clave para el desarrollo del municipio. Arenas destacó que esta situación dificulta la priorización adecuada de las necesidades locales.
Además, señalaron que la inasistencia frecuente de regidores y funcionarios, muchas veces reemplazados por suplentes sin poder de voto, contribuye a una falta de legitimidad en el proceso de toma de decisiones. Cruz Aguilar subrayó que las reuniones solicitadas con la directora del Instituto Municipal de Investigación, Planeación y Estadística (IMIPE) no han tenido respuestas efectivas, creando un descontento generalizado.
Un claro ejemplo de esta desconexión es el reciente caso de una solicitud para la instalación de un semáforo y un paso peatonal en la avenida Las Torres, que fue despriorizada a pesar de las solicitudes de los ciudadanos. En contraste, una revisión estructural del puente vehicular en la avenida Anenecuilco, justo ante la llegada del tren de pasajeros, no fue considerada, lo que ha generado cuestionamientos sobre la eficacia del proceso de priorización.
A pesar de haberse eliminado del Programa General de Obra (PGO), la obra de la avenida Las Torres fue reincorporada sin justificación clara, mientras que la revisión del puente quedó fuera. Las inquietudes sobre la transparencia y efectividad del COPLADEM se hacen evidentes, ya que las decisiones finales no reflejan el esfuerzo realizado por quienes representan a la ciudadanía.
Los integrantes de la comisión se sienten frustrados y cuestionan la utilidad de su participación, ya que sus esfuerzos no son valorados ni considerados en la ejecución de proyectos esenciales. La falta de comunicación y el aparente desinterés por parte de las autoridades municipales dejan en una posición vulnerable a los ciudadanos, que buscan un desarrollo urbano equitativo y centrado en sus necesidades.
