La decisión de enviar al embajador de México ante la ONU como observador a la Junta de Paz convocada por Estados Unidos tiene impacto directo en la política exterior mexicana y en su posicionamiento frente al conflicto en Medio Oriente. La medida marca la postura del país sin asumir una participación plena en el órgano convocado.
La presidenta Claudia Sheinbaum informó que México asistirá como observador y explicó que rechazó integrarse formalmente porque considera imprescindible la participación de ambas partes, Israel y Palestina, en cualquier proceso de paz. Señaló que ese requisito no está contemplado en la convocatoria.
Sheinbaum recordó que México reconoce a Palestina como Estado, por lo que la inclusión de los dos estados es un principio ineludible para su país. Ese criterio ha guiado la respuesta mexicana ante la iniciativa internacional.
La Junta de Paz fue creada por el gobierno de Estados Unidos con el propósito de supervisar la aplicación de un plan de veinte puntos destinado a intentar poner fin al conflicto entre Israel y Hamás. La iniciativa busca coordinar esfuerzos internacionales en torno a esa propuesta.
Ante la invitación para participar como observador, el Ejecutivo mexicano y la Secretaría de Relaciones Exteriores optaron por enviar al representante ante la ONU en lugar de integrarse plenamente a la junta. La decisión busca conciliar la invitación recibida con los principios de la política exterior mexicana.
La postura del país se enmarca en su tradición diplomática de promover la solución pacífica de controversias y el respeto al derecho internacional, así como en su apoyo a iniciativas multilaterales para fomentar negociaciones entre las partes. En ese contexto, México mantiene su reconocimiento del Estado palestino.
Según la Casa Blanca, unas treinta y cinco jefaturas de Estado y de Gobierno han aceptado formar parte del organismo; entre los participantes hay numerosos países de Oriente Medio y Asia occidental como Arabia Saudí, Turquía y Emiratos Árabes Unidos, así como naciones de Asia Central y del sudeste asiático, varias repúblicas europeas y, en Latinoamérica, Argentina, El Salvador y Paraguay.
Fuente: contactonoticias.com.mx
