La migraña, considerada una de las principales causas de discapacidad, afecta de manera significativa la vida diaria de quienes la padecen. Un nuevo estudio destaca el ejercicio físico como una solución potencial para mitigar sus efectos, a pesar de que en corto plazo pueda desencadenar crisis. Este enfoque se hace relevante dado que, según el Global Burden of Disease de 2019, la migraña es la segunda causa de discapacidad en el mundo, impactando sobre todo a mujeres jóvenes en la franja de 15 a 49 años.
Investigaciones han revelado que aproximadamente el 38% de los pacientes experimentan episodios de migraña tras realizar ejercicio, lo que ha llevado a muchos a abandonar la actividad física. Este fenómeno se debe a la liberación de un neuropéptido llamado CGRP durante esfuerzos físicos intensos, que puede agravar la migraña. Además, factores como el calentamiento inadecuado o el sobreentrenamiento contribuyen a aumentar el riesgo de crisis.
Sin embargo, los beneficios del ejercicio son evidentes a largo plazo: puede aumentar el umbral de activación cerebral, dificultando así el desencadenamiento de crisis. Un estudio de la Universidad de Valencia sugiere que, para obtener beneficios óptimos, es recomendable realizar tres sesiones de 30 minutos semanales, a una intensidad del 50-70% del VO₂máx. Se observó que el efecto máximo en la reducción del dolor se presenta después de unos 900 minutos de ejercicio acumulado.
Ensayos clínicos avalan el uso del ejercicio como un tratamiento efectivo para las migrañas. En una investigación con 91 pacientes, aquellos que se ejercitaron durante 40 minutos, tres veces a la semana, lograron reducir la frecuencia de las crisis de migraña al igual que aquellos que recibieron medicación preventiva. Esto establece al ejercicio como una alternativa viable para quienes no toleran los efectos de los fármacos.
Finalmente, nuevos estudios sugieren que una combinación de entrenamientos aeróbicos y anaeróbicos podría ser la más efectiva. Se recomienda un total de entre 70 y 135 minutos de ejercicio moderado a la semana durante un periodo de 8 a 10 semanas para obtener resultados positivos en la gestión de las migrañas.
