En Celaya, Guanajuato, el sistema de prepago del transporte público sigue siendo motivo de preocupación, ya que a pesar de las deficiencias que ha mostrado durante más de una década, los concesionarios han optado por mantener a la empresa NRTec como responsable del servicio. El Ayuntamiento ha confirmado que el nuevo contrato incluirá obligaciones estrictas. En caso de incumplimiento, se cancelará.
Miguel Villanueva Floresvillar, presidente de la Comisión de Movilidad y Transporte Público, informó que la decisión fue tomada por casi todos los transportistas, a excepción de Supacel, que también tendrán que asumir responsabilidades sobre el funcionamiento del sistema. El regidor enfatizó que los tiempos han cambiado, y el municipio jugará un papel activo como garante para asegurar el cumplimiento del contrato.
Entre las mejoras que se demandarán, se incluirá la instalación de 100 puntos de recarga en un plazo de dos meses, principalmente en locales como OXXO y en comunidades. Adicionalmente, NRTec debe desarrollar una plataforma que permita a los usuarios rastrear en tiempo real la ubicación de los autobuses.
Los concesionarios ahora cuentan con un plazo de tres meses para actualizar los validadores en todas las unidades y se deben habilitar al menos dos o tres centros donde los usuarios puedan tramitar sus tarjetas. Villanueva subrayó que habrá consecuencias si NRTec no cumple con estas exigencias, como la cancelación del contrato y repercusiones para los concesionarios.
Además, se prevé la negociación de una posible reducción en el costo de las tarjetas de prepago y la evaluación de la incorporación de métodos de pago más modernos, como tarjetas bancarias o aplicaciones móviles. De no cumplir con las obligaciones establecidas, los concesionarios que respaldaron a la empresa enfrentarían sanciones que podrían incluir el retiro de sus rutas. Esto representa un momento crítico para mejorar la experiencia del transporte público en el Municipio de Celaya.
