Un derrumbe en el Bar Tempranillo, ubicado en San Vicente de la Sonsierra, La Rioja, dejó a alrededor de 30 personas atrapadas y causó 11 heridos. El incidente ocurrió a las 5:25 de la madrugada cuando el suelo colapsó, afectando también la estructura del techo. Por fortuna, no se registraron muertes, aunque varios clientes recibieron atención médica. Cuatro patrullas de la Guardia Civil, bomberos y servicios sanitarios respondieron rápidamente al llamado de emergencia.
Varios clientes cayeron a un desnivel de dos metros, y una mujer sufrió lesiones leves tras que una nevera cayera sobre ella. Los técnicos están a la espera de un informe pericial que explore la situación del subsuelo, ya que el alcalde indicó que una cueva desconocida podría ser la causa del colapso. La cavidad subterránea podría haber sufrido movimientos que afectaron la estabilidad del bar, lo que obligó a la evacuación de las personas presentes.
Este tipo de fenómenos no son inusuales en La Rioja, una región con numerosos pasajes subterráneos y bodegas antiguas. El área es conocida por su red de cuevas, algunas de las cuales están catalogadas como bienes de interés cultural. El bar, que al momento del derrumbe estaba en uso turístico, fue declarado en estado de ruina por el Ayuntamiento, lo que implica que los propietarios deberán realizar demoliciones tras las investigaciones técnicas.
Este evento se suma a una serie de incidentes similares en el país, pero el del Bar Tempranillo destaca por la magnitud del impacto físico y humano. A medida que se desarrollan más detalles, las autoridades continúan investigando las causas del derrumbe, mientras el bar enfrenta un futuro incierto.
