La filial de Al Qaeda en el Sahel ha reclamado la autoría de varios ataques coordinados en Mali, incluyendo ofensivas en la capital, Bamako, y en otras ciudades. Estos eventos incluyen asaltos a instalaciones militares y administrativas, además de la supuesta toma de control de la ciudad estratégica de Kidal en el norte.
El Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM) detalló que sus ataques se dirigieron contra la sede del presidente Assimi Goita, del ministro de Defensa Sadio Camara y del aeropuerto internacional de Bamako. También anunciaron el control de Mopti y buena parte de las posiciones militares en Sévaré y Gao.
La mañana del sábado, se reportaron ataques armados en varios puntos de Bamako, así como en otras localidades, según informaron residentes y autoridades locales. El Ejército de Mali indicó que grupos terroristas no identificados habían atacado ciertos lugares, comprometiéndose a eliminar a los agresores.
Mali ha estado lidiando con insurgencias de grupos afiliados a Al Qaeda y al Estado Islámico, así como con una rebelión separatista en el norte del país. Junto a sus vecinos Níger y Burkina Faso, Mali enfrenta un aumento en la actividad de milicias armadas, una situación que se ha intensificado en la última década.
Las juntas militares que controlan estos países, tras recientes golpes de Estado, han cambiado su enfoque al alejarse de aliados occidentales y buscar apoyo en Rusia para combatir a los insurgentes islamistas.
Fuente: contactonoticias.com.mx
