En un contexto donde el aceite de oliva ha sido protagonista de tensiones económicas, la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO) informa que más del 75 % del olivar en España está actualmente por debajo de sus costos de producción. Esta noticia surge tras años de incertidumbre en el sector, afectado por una caída de precios que coloca al precio medio en 3,51 euros por litro, lo que desencadena pérdidas significativas para los productores tradicionales.
La AEMO realizó un estudio que destaca la diversidad de costos en los diferentes sistemas de cultivo. Los datos revelan que mientras el olivar de regadío puede ser rentable con un costo de 3,07 euros por kilo, el olivar tradicional de montaña enfrenta costos de 5,31 euros, lo que provoca un déficit considerable. Así, la rentabilidad se inclina a favor de los cultivos de regadío, lo que ha llevado a un auge en la siembra de estas hectáreas, a pesar de las implicaciones sociales y medioambientales.
La situación actual del sector refleja un aumento de la producción, pasando de 666,000 toneladas en la campaña 2022/23 a cerca de 1,4 millones en las dos últimas, lo que sin duda exacerba una oferta que ya se considera excesiva. Este aumento en la producción ha creado un entorno donde muchos productores deben aceptar pérdidas para sobrevivir en el mercado.
El olivar no solo constituye un faceta agrícola; también juega un papel crucial en la economía y la estructura social de áreas rurales en España, contribuyendo a la vertebración territorial. Sin embargo, la transición hacia un modelo de cultivo de regadío plantea serias interrogantes sobre la sostenibilidad y el futuro de la producción de aceite de oliva en el país. A medida que los retos del sector se intensifican, es esencial que se tomen decisiones informadas para asegurar la viabilidad a largo plazo de esta importante actividad económica.
