La desaparición y el hallazgo de cuerpos de mineros en Concordia, Sinaloa, movilizó a la comunidad minera y a familiares en la región, que exigen respuestas y medidas de protección para quienes trabajan en la zona. La situación ha generado preocupación local por la seguridad de los trabajadores y sus familias.
Con playeras blancas, chalecos naranjas y amarillos y cascos, familiares, compañeros de trabajo y aliados salieron a las calles en varios estados para exigir justicia. Hubo movilizaciones en entidades como Zacatecas, Hidalgo, Tabasco, Sonora y Durango.
Los manifestantes caminaron en silencio en muchas de las marchas, portando coronas, fotografías de las víctimas y pancartas con mensajes como «Estamos de luto» y «Los mineros también merecemos regresar vivos a nuestras casas». Las consignas y aplausos acompañaron el nombramiento público de los trabajadores asesinados.
La empresa minera canadiense informó de la desaparición de diez trabajadores que se encontraban en una vivienda rentada en Concordia mientras laboraban en un proyecto cercano. Testigos relataron que un grupo armado llegó al inmueble y privó de la libertad a los empleados.
Los nombres reportados entre los diez desaparecidos incluyen a José Ángel Hernández Vélez, Ignacio Aurelio Salazar Flores, Francisco Antonio Esparza Yáñez, José Manuel Castañeda Hernández, Saúl Alberto Ochoa Pérez, Antonio de la O Valdez, José Antonio Jiménez Nevárez, Javier Emilio Valdez Valenzuela, Javier Guillermo Vargas Valle y Miguel Tapia Rayón. Posteriormente, autoridades localizaron una fosa clandestina en la localidad de El Verde.
En esa fosa fueron identificados cinco trabajadores: Jesús Antonio de la O Valdez, Ignacio Aurelio Salazar Flores, José Ángel Hernández Vélez, José Antonio Jiménez Nevárez y José Manuel Castañeda. La empresa señaló que los otros cinco empleados continúan sin ser localizados.
El colectivo de madres buscadoras Por las voces sin justicia pidió claridad a las autoridades sobre la cantidad de cuerpos encontrados y las condiciones en las que estaban. En las movilizaciones se reclamó también un reforzamiento de las medidas de seguridad para el sector y la población en general.
Representantes del sector minero, en particular en Zacatecas, señalaron que las acciones gubernamentales para combatir la inseguridad son insuficientes y pidieron voltear la mirada hacia las regiones mineras. Durante los actos públicos se nombró a las víctimas y se repitió el coro de «no están solos» junto a aplausos.
Por su parte, autoridades de seguridad informaron que, según declaraciones de personas detenidas, los mineros habrían sido «confundidos» con miembros de un grupo criminal identificado como Los Chapitos, y negaron que la empresa fuera víctima de extorsión. Las mismas versiones han sido respaldadas por la presidencia, y hasta ahora no se han dado a conocer más detalles oficiales sobre el caso.
Fuente: contactonoticias.com.mx
