La apertura de una investigación por parte de la Fiscalía noruega sobre el ex primer ministro Thorbjørn Jagland adquiere relevancia local al implicar a una figura que ocupó altos cargos del país y podría afectar la credibilidad de instituciones diplomáticas y políticas. La pesquisa se centra en presuntas irregularidades vinculadas a los contactos de Jagland con el fallecido Jeffrey Epstein.
El Partido del Progreso ha solicitado la creación de una comisión independiente para indagar al Ministerio de Asuntos Exteriores por contactos de varios diplomáticos noruegos con Epstein, y ha convocado a otros partidos a discutir la propuesta. La iniciativa ha encontrado apoyos, aunque el primer ministro laborista ha rechazado la creación de esa comisión.
La unidad de delitos económicos de la Fiscalía, Økokrim, consideró que existen motivos razonables para investigar debido a la posición que Jagland tuvo como líder del Comité Nobel y secretario general del Consejo de Europa durante el período aludido en los documentos. Økokrim examinará si Jagland recibió regalos, viajes o préstamos vinculados a su cargo.
El ministro de Exteriores comunicó que la Fiscalía ha pedido que se revoque la inmunidad de la que goza Jagland por su condición de exsecretario general del Consejo de Europa, y anunció que propondrá al Comité de Ministros que la levante para facilitar la investigación. Økokrim advirtió que el material es extenso y que el análisis llevará tiempo.
Los documentos difundidos señalan que Epstein y Jagland mantuvieron contactos entre 2016 y 2018, que discutieron una inversión inmobiliaria y que Jagland llegó a planear un viaje a la isla del millonario que finalmente no se realizó. Jagland ha reconocido recientemente un «mal juicio» sobre esas relaciones, aunque asegura que no estaban relacionadas con la vida privada de Epstein.
Además de Jagland, otras figuras noruegas aparecen en los papeles: el presidente del Foro Económico Mundial, Børge Brende, es objeto de una investigación independiente abierta por esa organización, y el exdiplomático Terje Rød-Larsen y su esposa, la exembajadora Mona Juul, también son mencionados.
La posible comisión externa propuesta por el Partido del Progreso no ha aclarado aún si abarcaría los contactos de la princesa Mette-Marit, quien pidió disculpas tras conocerse que su relación con Epstein fue más estrecha y prolongada de lo admitido inicialmente. La cuestión sigue generando debate político y demanda un examen riguroso de las comunicaciones y documentos implicados.
Fuente: contactonoticias.com.mx
