En la región de Tver, la Justicia militar rusa condenó a siete años en un centro especial de reeducación a un adolescente de 14 años por intentar incendiar una oficina de reclutamiento militar. La sentencia se dictó tras considerarse probado el intento de ataque contra un centro de alistamiento.
El tribunal lo declaró culpable de intento de atentado y de pertenencia a una organización terrorista, delitos recogidos en el artículo 205 del código penal ruso. Las autoridades sostienen que el menor preparó tres cócteles molotov para llevar a cabo el ataque.
El Comité de Instrucción de Rusia y el Servicio Federal de Seguridad indican que el joven actuó presuntamente por orden de los servicios secretos ucranianos, y que ambos organismos impidieron la acción. El adolescente declaró que su objetivo era conseguir dinero.
El caso se produce en un contexto en el que la legislación penal juvenil ha cambiado: el presidente firmó una norma que reduce a 14 años la edad penal para delitos como sabotaje y actividades terroristas, incluidas las acciones con cócteles molotov contra comisarías militares. Las autoridades rusas acusan a Kyiv de intentar reclutar a menores para acciones de sabotaje, alegando que buscan aprovechar su supuesta impunidad por edad.
En paralelo, la Justicia militar condenó a cuatro años de prisión a una joven de 17 años por colocar en el tablón de anuncios de su escuela fotos de soldados rusos y calificarlos como «héroes de Rusia». Los fallos resaltan la aplicación de las nuevas medidas penales a menores en casos vinculados a la seguridad.
Fuente: contactonoticias.com.mx
