El Gobierno de Cantabria avanza en la creación de un macroproyecto turístico, conocido como Olucas Surf Center, que incluye una piscina de olas artificial a solo siete kilómetros de la costa. Este proyecto, que ocupa 100,000 metros cuadrados y requerirá una inversión privada superior a 40 millones de euros, ha generado una oposición considerable en la comunidad local. Más de 8,000 personas se manifestaron en Villaverde de Pontones para expresar su desacuerdo, sosteniendo que la región no necesita un complejo de este tipo, dado sus recursos naturales y la posibilidad de disfrutar del surf en el mar.
La manifestación fue organizada por Cantabristas, un partido político local, que defiende que el interés público no puede ser invocado si existe un amplio rechazo. Diversos líderes locales, incluidos el alcalde y candidatos de otros partidos, apoyaron el descontento vecinal, argumentando que un proyecto de esta índole podría traer más problemas que beneficios, como tráfico elevado y aumento de los costos de vivienda.
El Olucas Surf Center no solo consiste en una piscina de olas; también incluirá cabañas para glamping, restaurantes y otras instalaciones, aunque los críticos apuntan que el atractivo principal se centra en un acceso pagado a la experiencia del surf. La controversia se intensifica al señalar que el terreno sobre el cual se desarrollará el proyecto alberga un yacimiento paleolítico protegido.
La iniciativa busca eludir los requisitos municipales mediante el uso de un Plan Singular de Interés Regional, que permite al Gobierno recalificar terrenos y realizar expropiaciones sin la aprobación local. Sin embargo, los opositores cuestionan la lógica detrás de declarar interés regional a un proyecto de naturaleza privada, argumentando que el acceso a olas artificiales no se traduce en un beneficio público real.
El proyecto enfrenta además la crítica por su demanda de recursos hídricos. Se estima que requerirá 30,000 metros cúbicos de agua anualmente, un consumo que contrasta con las restricciones que ha enfrentado la comunidad en el pasado. Los opositores resaltan que Cantabria ya posee una media de consumo de agua que supera la recomendación de la OMS, poniendo en duda la sostenibilidad de una infraestructura de este tipo.
A medida que se avanza en la tramitación del Olucas Surf Center, la comunidad continúa mostrando su resistencia, exigiendo que se respeten sus preocupaciones y que se dé prioridad a las necesidades locales sobre los intereses de un proyecto privado.
