El túnel de la A-5 en Madrid, un proyecto que ha estado en desarrollo durante más de dos años, abrirá al tráfico el 23 de diciembre, adelantando su finalización prevista para 2027. Este avance, anunciado por el alcalde José Luis Martínez-Almeida, mejorará la movilidad para miles de conductores, y cambiará la dinámica de la zona al soterrar gran parte del tráfico que actualmente transita por la superficie.
El túnel se extenderá por aproximadamente tres kilómetros, abarcando 3,2 kilómetros entre la avenida de Portugal y la calle Padre Piquer. Contará con tres carriles en cada dirección y dos galerías independientes. Los carriles más cercanos a la mediana serán habilitados como bus-VAO, permitiendo una regulación variable según la demanda del tráfico.
Las obras civiles, que concluyeron a finales de agosto, incluyeron la finalización de la excavación de los túneles en mayo. En este momento, se trabaja en acabados como revestimientos, iluminación y ventilación. La inversión del Ayuntamiento de Madrid para esta fase del proyecto asciende a 410 millones de euros.
Sin embargo, antes de la apertura, el túnel debe conectarse con los túneles de la M-30, lo que requerirá un corte total de la A-5 en ambos sentidos y la demolición de las rampas de acceso. Este corte será un “punto de no retorno”, ya que detendrá el flujo de tráfico en la superficie hasta que el túnel sea completamente operativo.
Aunque aún no se han fijado fechas exactas para estos cortes, el alcalde reconoció que las molestias serán notables, y se están buscando momentos con menor impacto para realizar estas interrupciones. Se anticipa que los cortes se llevarán a cabo en diciembre, coincidiendo con la disminución del tráfico por las festividades.
Para minimizar los inconvenientes durante las obras, el Ayuntamiento colabora con el Consorcio Regional de Transportes y EMT para desviar parte del tráfico a la M-40, así como para aumentar la oferta de autobuses y servicios de cercanías. Esto es especialmente importante dado que la avenida de Portugal podría verse afectada.
El proyecto no solo se limita al túnel, ya que se prevé una remodelación más amplia de la zona. El Paseo Verde del Suroeste, un parque que sustituirá la autovía, aún está en planes, con una oferta de 56,57 millones de euros para su construcción, con un plazo de finalización estimado para el primer trimestre de 2028.
Se espera que esta obra no solo recupere más de 100,000 metros cuadrados de espacio, sino que también cree un corredor que conecte Madrid Río, la Casa de Campo y la Cuña Verde en Latina. Este diseño incluirá pasos peatonales y un carril bici, además de intentar reducir el tráfico en la superficie en un 90%, beneficiando a los barrios que han estado separados por la autovía desde 1968.
