Las neoclouds, empresas que alquilan capacidad de computación para laboratorios de inteligencia artificial, se encuentran en una situación incierta respecto a su rentabilidad a medio y largo plazo. A pesar de la creciente demanda por infraestructura de IA, expertos como Jensen Huang de Nvidia y Elon Musk tienen opiniones opuestas sobre el futuro de estas empresas. Entre las principales neoclouds destacan CoreWeave, Lambda, Together AI, TensorWave y Nebius, que funcionan como proveedores para los modelos de IA más avanzados.
Desde hace cuatro años, estamos presenciando un auge en el desarrollo de inteligencia artificial. Empresas como Nebius reportaron ingresos de 582 millones de dólares en el segundo trimestre de 2026, mientras que CoreWeave alcanzó los 2.575 millones. Estos números indican que algunas de estas compañías están prosperando, a pesar de que la industria enfrenta dudas sobre su sostenibilidad. OpenAI, Thinking Machines Lab, Perplexity y Cognition han realizado compromisos significativos con la neocloud Crusoe, por un total que supera los 140.000 millones de dólares en capacidad de procesamiento.
Sin embargo, la perspectiva no es uniforme. Mientras Huang ve un futuro brillante para las neoclouds, Musk sostiene que muchas de estas están condenadas a la bancarrota. Su opinión se basa en el hecho de que las empresas dedicadas únicamente a alquilar infraestructura para IA pueden encontrar dificultades para asegurar financiación. Por su parte, Musk destaca que SpaceX ha asegurado 40.000 millones de dólares en deuda para adquirir chips de IA, gracias a su robusta calificación crediticia.
El panorama se complica más cuando consideramos que Nvidia, como líder del mercado de chips, está beneficiándose enormemente, mientras que xAI ha comenzado a alquilar su propia capacidad computacional. Huang asegura que la alta demanda de servicios computacionales permitirá a las neoclouds superar sus dificultades actuales, dando lugar a nuevas oportunidades de financiación.
Recientemente, Nvidia anunció un acuerdo con seis instituciones financieras, incluyendo BlackRock y Goldman Sachs, con el objetivo de movilizar más de 500.000 millones de dólares para financiar infraestructura de IA. Aunque este plan podría ser un salvavidas, la incertidumbre en los mercados bursátiles sugiere que el creciente endeudamiento de estas empresas podría llevar a problemas financieros a largo plazo. 2027 se perfila como un año crucial para definir el futuro de las neoclouds en la industria de la inteligencia artificial.
