Las refinerías de Petróleos Mexicanos (Pemex) proyectan para el año 2025 una emisión de aproximadamente 2 mil 100 toneladas diarias de dióxido de azufre (SO₂). Este alarmante dato fue presentado por el especialista Francisco J. Barnés de Castro en su informe sobre el desempeño del Sistema Nacional de Refinación, elaborado con información de la Secretaría de Energía. En un contexto donde la contaminación y su impacto ambiental son preocupaciones crecientes, este aumento en las emisiones puede afectar la salud y calidad de vida de muchos ciudadanos.
Barnés de Castro señala que las emisiones han ido en aumento debido a las deficiencias en las instalaciones y al tipo de petróleo que recibieron las refinerías. Adicionalmente, los datos revelan que las emisiones por barril procesado han aumentado de 1.45 kilogramos durante el gobierno de Felipe Calderón a 2.21 kilogramos con Andrés Manuel López Obrador y a 2.43 kilogramos en el primer año de Claudia Sheinbaum. Este incremento representa un alarmante 68% más que en la administración de Calderón.
Un factor clave en este aumento es el cambio en la composición del crudo procesado. Desde el final del gobierno de Enrique Peña Nieto, los crudos de Maya y Ku han ido disminuyendo, siendo sustituidos por otros con una calidad inferior y mayor contenido de azufre, como los provenientes de los campos Malob y Zaap. Estos nuevos tipos de petróleo requieren procesos más complicados y afectan negativamente la eficiencia de producción.
El informe también menciona una disminución en la capacidad de procesamiento y producción de combustibles, lo que ha llevado a un incremento en las pérdidas operativas de Pemex Transformación Industrial. En cifras, estas pérdidas aumentaron 4.6 veces durante la gestión de López Obrador en comparación con la presidencia de Calderón.
Además, el especialista advierte sobre el uso inadecuado de catalizadores, que no son aptos para procesar crudos más pesados, generando un aumento adicional de azufre en la atmósfera. La falta de mantenimiento en las plantas de recuperación de azufre ha contribuido considerablemente a estas emisiones elevadas.
Barnés de Castro también propone varias medidas para remediar la situación, como aumentar el uso de crudo ligero y recuperar las plantas dañadas. La urgencia de restablecer estas instalaciones es fundamental para reducir la liberación de óxidos de azufre y atender la problemática de contaminación que afecta directamente a la población.
La situación presentada subraya la importancia de una gestión más eficaz de los recursos energéticos en México y la necesidad de priorizar la salud ambiental de todos los ciudadanos.
