Los servicios de soporte al usuario de grandes empresas tecnológicas han atendido llamadas insólitas que parecen sacadas de una comedia, como una reciente anécdota compartida por Raymond Chen, un ingeniero veterano de Microsoft. En este relato, un usuario contactó soporte buscando ayuda con un applet de Java para su página web dedicada a Van Halen, pero terminó completamente ebrio, exigiendo hablar con Bill Gates.
Chen describe que el cliente, que trabajaba en un sitio para fanáticos del famoso grupo, se percató de que el applet de música no funcionaba, aunque la causa del fallo era la programación del complemento, no la herramienta Microsoft FrontPage que utilizaba. A medida que avanzaba la conversación, el operador detectó signos claros de embriaguez, evidenciados por el sonido de hielos chocando en un vaso.
A pesar de la situación, el técnico intentó asistirle. La interacción se tornó tensa cuando el usuario, agobiado y frustrado, comenzó a insultar, llegando al punto de exigir hablar con Gates, haciendo eco de una práctica que existía en los años 90. En esa época, el soporte técnico de Microsoft desviaba llamadas de usuarios persistentes a una línea interna donde otros operadores simulaban ser la “oficina de Gates”.
Aunque esa estrategia era un truco para calmar los ánimos, ofrecía a los usuarios la ilusión de atención personalizada. Bill Gates nunca recibió esos mensajes, y dado el contexto técnico y de programación actual, poco se podía hacer con un applet que ya había caído en desuso, especialmente tras su retirada oficial en 2016.
