Las ventas globales de smartphones han registrado una disminución del 20% interanual durante el tercer trimestre de 2026, según datos de Counterpoint. Este descenso marca el peor tercer trimestre desde 2012 y se debe al aumento de precios en componentes clave como la memoria DRAM y NAND, que han subido un 20% en lo que va del año.
A pesar de que las expectativas de caída ya eran visibles, el pronóstico de Counterpoint sugiere que, tras la crisis, la gama baja de smartphones podría no recuperarse. Esto implica una modificación crítica en el mercado. Aunque la escasez de memoria es una situación temporal, está sirviendo de justificación para que los fabricantes reduzcan su oferta de móviles económicos.
Se prevé que para 2030 se vendan aproximadamente 1.200 millones de smartphones, cifra similar a la de 2025. Sin embargo, se espera un cambio en la distribución de ventas: los dispositivos de menos de 200 dólares podrían caer un 40%, lo que representa una pérdida de más de 230 millones de unidades anuales, mientras que los que cuestan 200 dólares o más crecerán un 26%.
A pesar de la crisis, Apple ha logrado superar el 20% de cuota de mercado por primera vez en un tercer trimestre, alcanzando un 22%, a pesar de vender menos iPhones que en años anteriores. Esto señala que una crisis en el mercado beneficia a las marcas que ya cuentan con una imagen de alta gama.
El suministro de memoria que no se destina a los móviles económicos está siendo redirigido hacia centros de datos de inteligencia artificial, que ofrecen precios más elevados. Esta tendencia podría ralentizar la adopción de smartphones en regiones con menos recursos, donde el dispositivo móvil ha sido clave para el acceso a Internet. Counterpoint advierte que la falta de accesibilidad en smartphones asequibles podría entorpecer la entrada de nuevos usuarios a la red en estos países.
La incertidumbre persiste respecto a la posibilidad de volver a ver móviles en el rango de 120 euros, dado que actualmente ya no existen incentivos claros para su fabricación.
