Si accedes al calendario de un iPhone y retrocedes más de cuatro siglos, notarás una curiosidad interesante: del 4 de octubre de 1582 se salta al 15 de octubre. Aunque esto suene irrelevante para el usuario promedio, tiene implicaciones históricas que en su día afectaron el funcionamiento del calendario actual y la forma en que medimos el tiempo.
En el año 45 a.C., Julio César introdujo el calendario juliano, que contemplaba un año de 365,25 días con un año bisiesto cada cuatro años. Sin embargo, la duración del año solar es de aproximadamente 365,2422 días. Esta pequeña discrepancia genera un desfase de un día entero cada 130 años. Para el siglo XVI, el desfase acumulado era de diez días.
La razón detrás del ajuste realizado en 1582 se debe a la religión. El Concilio de Nicea, en el año 325, había fijado la fecha de la Pascua tras el equinoccio de primavera, el 21 de marzo. Para 1582, el equinoccio real se había desplazado al 11 de marzo. Sin corregir el desfase, la festividad de la Pascua podría celebrarse en pleno verano, lo que llevó a la bula papal de Gregorio XIII que instauró el calendario gregoriano.
Gregorio XIII decidió eliminar diez días del calendario, optando por octubre debido a la escasez de festividades religiosas relevantes. Así, quienes adoptaron el nuevo calendario se acostaron el 4 de octubre y despertaron el 15 del mismo mes. En Europa, esta decisión generó un cambio temporal notable, ya que países como España, Italia y Portugal adoptaron el nuevo sistema de inmediato, mientras que otros, como Francia y las naciones protestantes y ortodoxas, lo hicieron más tarde o no al principio.
El Imperio británico adoptó el calendario en 1752, eliminando once días. Rusia hizo lo propio en 1918 y Grecia en 1923, con un ajuste de trece días. Esto no solo fue un tema de calendario; la transición obligó a recalcular contratos y salarios, lo que mostró cómo el tiempo impacta en la economía y la sociedad.
Con el paso del tiempo, Apple ha mantenido la estructura del calendario gregoriano en sus dispositivos. Así, al retroceder en el calendario del iPhone, los usuarios observarán la correcta eliminación de esos diez días. Android también ajusta su calendario según este cambio, aunque permite retroceder solo hasta 1900.
