La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha autorizado la adquisición de Synergym por parte de VivaGym, una decisión que transforma notablemente el panorama del fitness de bajo coste en España. Este movimiento, que se había anunciado en abril, consolida a VivaGym como un actor importante en un sector que ya mueve más de 3.200 millones de euros anuales en el país. Con Synergym gestionando 164 clubes y VivaGym más de 240, la fusión dará lugar a un gran operador con cerca de 450 gimnasios, lo que podría impactar en los precios y en la oferta del sector.
La aprobación de la CNMC no solo representa un visto bueno sino que indica un proceso de concentración en el mercado del fitness. Synergym, creada en 2013 en Málaga, ha mostrado un crecimiento significativo en los últimos años. Por su parte, VivaGym, que inició operaciones en 2011, ha expandido su presencia a través de diversas adquisiciones, incluyendo cadenas como SmartFit y Macro Fit.
Si bien aún no se ha revelado el importe de la compra ni el calendario para su culminación, ambas marcas seguirán operando de manera independiente y mantendrán sus identidades hasta que el proceso finalice. La CEO de VivaGym, Cristina Burzako, ha destacado la importancia de esta decisión para avanzar en la operación.
Desde la entrada de Providence Equity en VivaGym, la compañía ha estado en una trayectoria de expansión agresiva, enfocándose en la adquisición de otras cadenas y consolidando su presencia en el mercado. Con el aumento en el número de abonados —ya más del 30% de la población adulta en España es parte de un gimnasio— se hace evidente que el sector está experimentando un crecimiento significativo, beneficiándose del interés de grandes inversores.
El incremento del fitness como un negocio crucial en la sociedad refleja no solo la demanda de servicios, sino la capacidad de las cadenas para atraer a más usuarios frente a los gimnasios independientes. Aunque estos últimos representan el 69% de los centros, más del 65% de los abonados eligen cadenas de bajo coste. La tendencia sugiere que la presión sobre los precios y la oferta continuará aumentando a medida que las grandes cadenas busquen establecerse como líderes en un entorno competitivo en constante evolución.
