En China, a pesar de la caída en la tasa de natalidad, surge una tendencia notable en la atención posparto de lujo, que se ha convertido en un negocio muy lucrativo. Esta industria, que moviliza cientos de millones de euros, se basa en el “zuò yuè zi” (坐月子), un ritual de la medicina tradicional china que se enfoca en el cuidado de las madres durante el mes posterior al parto, promoviendo el reposo y la recuperación. Las familias ahora están dispuestas a invertir decenas de miles de dólares en esta atención, buscando personal especializado y ambientes confortables, como los ofrecidos por hoteles de cinco estrellas como Four Seasons.
El concepto de “zuò yuè zi” se traduce literalmente como “sentarse el mes”, refiriéndose a un periodo de descanso riguroso en el que se desaconsejan las actividades físicas intensas y se enfatizan pautas de alimentación y cuidado específicas. Este ritual data de más de 2.000 años, desde la dinastía Han, y sigue vigente en la cultura moderna china, donde las madres son alentadas a restringir sus movimientos y cuidar su salud durante el puerperio.
Un claro indicador de su relevancia es el crecimiento explosivo de la industria de cuidado posparto. Según datos, en 2018 había más de 3.000 centros de atención posnatal en el país. Este mercado, que en 2018 movía 9.300 millones de yuanes, se proyecta alcanzará los 100.000 millones de yuanes a finales de esta década, mostrando un crecimiento continuo. Algunos centros han llegado a cobrar tarifas exorbitantes que superan los 50.000 euros al mes por servicios premium.
Las clínicas de lujo como Saint Bella y CareBay están capitalizando esta tendencia, ofreciendo una gama de servicios que incluyen atención médica profesional, planes personalizados de lactancia y recuperaciones postparto, así como actividades recreativas. Esto refleja un cambio en la mentalidad de muchas madres chinas, que optan por recibir este tipo de atención exclusiva, incluso frente a la disminución de nacimientos en el país.
A pesar de la crisis de natalidad, donde en 2025 se reportó una tasa de 5,63 nacimientos por cada 1.000 mujeres, el mercado del lujo en atención maternal sigue prosperando. Esto se debe en parte a que las mujeres, que tardan más en tener hijos, buscan asegurar una calidad superior en el proceso de maternidad, influenciadas por sus mayores recursos financieros y un enfoque renovado en el bienestar.
