El Ejército de Estados Unidos ha seleccionado a cinco innovadores en el ámbito de la robótica humanoide a través de la competición xTechHumanoid, enfocada en explorar cómo estas tecnologías podrían integrarse en operaciones militares futuras. Este paso, que incluye propuestas de 103 compañías, refleja una creciente curiosidad sobre el potencial de los robots en escenarios de defensa, planteando interrogantes sobre su uso en misiones críticas.
Uno de los humanoides elegidos es Alex, desarrollado por el Florida Institute for Human and Machine Cognition (IHMC). Este robot mide 1,79 metros, pesa 85 kilogramos y puede desplazarse a más de 1,5 m/s, con una autonomía de más de dos horas y una capacidad de carga superior a 15 kg. Alex presenta características que le permiten operar en entornos peligrosos, incluyendo una protección balística y un sistema híbrido de inteligencia artificial junto con control humano.
Durante pruebas recientes, Alex salió de entornos controlados, demostrando su capacidad para moverse sobre diversas superficies como grava y pavimento irregular. El objetivo final es que el robot pueda evaluar estos entornos y situaciones de riesgo sin el riesgo de exponer a soldados o personal de emergencias, aunque esta funcionalidad aún está en desarrollo.
El proyecto de Alex se beneficia de un contrato multimillonario de la Office of Naval Research, lo que demuestra un interés más amplio del ámbito militar en la robótica humanoide. Esta relación no es nueva; el IHMC ha trabajado anteriormente en otros proyectos, como Nadia, que se centraron en la percepción y el control de robots.
El Ejército ha delineado aplicaciones concretas para estos humanoides, como reconocimiento, vigilancia y mantenimiento en situaciones que potencialmente pongan en riesgo a las tropas. Estas capacidades incluyen operaciones en entornos urbanos y la gestión de amenazas específicas, lo que refleja la ambición de los Estados Unidos de integrar robots en sus operaciones militares.
Aunque Alex todavía está en una fase inicial de desarrollo y no representa la culminación de la tecnología robótica, su selección indica un avance significativo en cómo se consideran los humanoides para el futuro de la defensa militar.
