Lo que inició como una celebración de cumpleaños para el popular influencer Abelito terminó en un torrente de controversia y acciones legales. Dos días después de la fiesta, su madre, Cristina Romero Álvarez, presentó una denuncia por presuntos tocamientos no consentidos por parte de tres jóvenes del medio artístico. Los implicados, identificados por sus iniciales N.A.D. y A.F.R., han respondido a la situación.
La celebración tuvo lugar en el club nocturno ‘El Palomazo’ el 27 de septiembre, donde Cristina fue grabada bailando. Sin embargo, estos momentos se tornaron polémicos tras la difusión de un video que mostró a Naim Darrechi bailando de manera muy cercana a ella, lo que generó críticas en las redes sociales.
El 28 de septiembre, Darrechi se disculpó en una transmisión, destacando que no sabía que estaba bailando con la madre de Abelito y calificando su conducta de “irrespetuosa”. Aunque más tarde, él se justificó al señalar que notó consentimiento en la interacción. Abelito, por su parte, expuso en sus redes que no toleraría faltas de respeto hacia su familia y anunció que su equipo legal estaba evaluando el asunto.
Agustín Fernández, otro de los jóvenes involucrados, también ofreció disculpas y más tarde se defendió, asegurando que su intención nunca fue faltarle al respeto a Cristina. El 29 de septiembre, la situación se intensificó cuando Cristina, representada por la firma Abogados CUR, hizo pública su intención de llevar el caso ante las autoridades, afirmando que había sido víctima de tocamientos sin su consentimiento. El comunicado explicaba que sería la autoridad la que investigara estos hechos.
El marco legal en el que se inscribe este caso en la Ciudad de México comprende el artículo 176 del Código Penal, que tipifica el abuso sexual. La condena puede variar de uno a seis años de prisión, aunque solo un proceso legal podría confirmar si hay responsabilidad penal.
Con la solicitud de apoyo de colectivos de mujeres, Cristina hizo hincapié en que “nadie tiene derecho a tocar nuestro cuerpo sin nuestro consentimiento”. Mientras tanto, el caso sigue su curso y se espera que se tomen decisiones sobre los próximos pasos legales.
