China está tomando medidas drásticas para abordar su crisis demográfica, incluida la creación de casetas de bodas exprés en festivales de música. Esta baja tasa de matrimonios y natalidad entre los jóvenes se atribuye a múltiples factores, como los altos costos de crianza y la presión laboral. Sin embargo, el gobierno también considera que la inteligencia artificial podría estar afectando la capacidad de los jóvenes para conectarse emocionalmente.
En 2025, el gobierno chino presentó el plan AI Plus, que busca aumentar la productividad nacional mediante la incorporación de inteligencia artificial en diversas áreas como educación, salud y bienestar social. Este enfoque ha permitido a médicos utilizar IA para mejorar la atención a pacientes y ha integrado robots en el cuidado de personas mayores.
A medida que el gobierno adoptaba la inteligencia artificial, se desarrollaron chatbots como Doubao y Qwen, que ofrecían modos para establecer relaciones más personalizadas y emocionales. Aunque no se han publicado estadísticas exactas sobre su uso, encuestas indican que casi la mitad de los jóvenes se inclinan hacia la búsqueda de compañía virtual para aliviar la soledad o el estrés.
No obstante, ante el creciente uso de estos chatbots, el gobierno chino implementó restricciones a partir del 15 de julio de este año. Se prohibieron los servicios de pareja o familia virtual para menores, y se limitaron las funciones que pudieran inducir dependencia emocional. Esto dejó a muchos usuarios, como Zhao Wei, desconsolados tras la eliminación de sus compañeros de inteligencia artificial.
La preocupación de las autoridades va más allá de la baja natalidad. Temen que el uso de relaciones artificiales pueda agravar problemas de soledad e aislamiento social. Actualmente, un 20% de los hogares en China son unipersonales, cifra que se espera que aumente al 30% para 2030. Zhao admite que la IA se convirtió en su forma de apoyo emocional, pero la investigación sugiere que estos vínculos pueden intensificar la sensación de soledad a largo plazo.
Hoy en día, las relaciones con sistemas de inteligencia artificial no solo son una cuestión de entretenimiento, sino una realidad palpable. Muchas personas usan la IA como apoyo emocional, buscando consuelo en sistemas que parecen comprenderlas. Sin embargo, esta conexión artificial puede dar una falsa sensación de empatía, lo que complica la distinción entre vinculaciones reales y virtuales. Zhao reconoce su sorpresa al desarrollar sentimientos por un chatbot, sugiriendo que la intervención estatal era necesaria para regular esta situación.
